Gema Maria Queipo López


Gema Maria Queipo López

Biografía

Madrileña casi rozando la cuarentena pero con el ánimo irreductible, politóloga de formación aunque teleoperadora de profesión. Me incorporé a Podemos después de la elecciones europeas y siempre he tratado de aportar, aunque fuera un pequeño granito de arena, donde se me ha necesitado.

Convencida de que siempre es mejor sumar que restar, de que siempre hay que trabajar con energía y alegría para conseguir lo que se sueña. Una motivación y un sueño que comparto con muchas más personas que son igual que yo. Que saben que hay que dar un paso hacía adelante para cambiar las cosas que nos rodean y conseguir ese mundo más justo y solidario con el que soñamos todos los días. Por eso en 2015 me implique en la candidatura municipal para desalojar al PP del Ayuntamiento de Madrid y fui una de las elegidas por mi Círculo como vocal vecina de Ahora Madrid en mi Distrito.

Durante esos años he aprendido lo importante que puede llegar a ser escuchar. Lo importante que es entender el punto de vista de las personas con las que compartes espacio para que el trabajo sea más grato y fructífero. Lo importante que puede resultar la mediación y en la que me he empezado a formar estos últimos años.

Ahora que mi proyecto de vida me aleja físicamente de la ciudad en la que he nacido y crecido, creo que la mejor forma de seguir apoyando y mejorando la organización en la que milito es la comisión de garantías autonómica.


Motivación

Los procesos internos en Podemos siempre suponen un reto para mejorar la organización a la que pertenecemos. Un reto aún más especial si cabe porque estamos presentes por primera vez en nuestra historia en el gobierno de la nación. Una presencia con la que cada día vamos demostrando que otra forma de hacer política es posible. Un reto si cabe más especial porque ahora más que nunca necesitamos una presencia fuerte y constante en nuestra Comunidad Autónoma. Un lugar donde se han expoliado hasta la extenuación sus recursos públicos y que lamentablemente en los días que vivimos nos hacen reafirmarnos en la idea de que no estamos equivocados. Si queremos cambiar el mundo que nos rodea, crear una sociedad más justa y más amable donde no se deje a nadie atrás, tenemos la obligación de defender y proteger para toda la ciudadanía los servicios públicos que les pertenecen.

No podemos dejarnos a nadie atrás y de ahí la importancia de trabajar conjuntamente y cuidar a la militancia. La rapidez vertigionosa con la que hemos ido creciendo y la realidad siempre cambiante que nos rodea hace muchas veces difícil que podamos pararnos a pensar. Personas con las que hemos compartido momentos de reivindicación y que se han quedado por el camino sin darnos cuenta de qué ha sucedido. Por eso es importante que las normas y los principios fundamentales de las que nos dotamos y que nos hacen militar en una organización como la nuestra sigan estando vivas y sigan siendo nuestro eje vertebrador.