Silvio García González


Silvio García González

Biografía

Soy Silvio García, andaluz y natal de la Puerta Osario, criado entre barrio obrero y los pueblos de nuestro entorno.

Obrero desde pronta edad, he trabajado en la obra, el campo o la cocina para sacar a mi familia adelante. Desde pequeño me enamoré de la iluminación y trabajé muy duro por hacer de ella mi medio de vida en estos últimos 20 años, algo que compagino con la gestión cultural.

Como profesional, desarrollo mi pasión por la cultura entre el plano asociativo y el plano de la economía social, donde siempre he tenido una fuerte vocación emprendedora, que se materializa en mi actividad empresarial.

Mi actividad política empieza también desde muy joven, donde mi activismo me llevo a participar de los movimientos juveniles de finales de los '90, aquellos años del "Otro mundo es posible" que nos hicieron soñar tanto. Si bien el 15M me pilló trabajando fuera del estado debido a la situación heredada de la crisis del 2008, volví con lo que pude para cumplir esa nueva llamada al cambio social. Tras algunos intentos anteriores como ADA, formé parte desde el principio de esa idea que era Podemos. Meses antes de aquellas europeas, me llamaron a participar de las ideas que un grupo de intelectuales que conocía de la Tuerka y que lanzaban en Sevilla desde la Pablo de Olavide. Trabajamos mucho en aquella campaña que empezaba dando a conocer qué era Podemos y cuando terminó me esforcé por ayudar a que los círculos se propagasen desde aquel jueves 29 de mayo de 2014.


Motivación

Decido dar el paso al frente ante la convicción de que es el momento de arrimar el hombro por la construcción y la concordia. Toca trabajar por volver a ilusionarnos, por volver a llenar las plazas.

Presento mi candidatura de trabajo incansable y comprometido con nuestra tierra y nuestro pueblo, presento mi candidatura tras ver lo mucho que Andalucía necesita tener un sujeto político desde el que se construya sumando y donde celebremos el disenso y la diversidad, tras ver, como la oscura sombra del fascismo vuelve a levantarse ante el dolor ajeno.

Doy el paso por aquel sentimiento que recorría mi cuerpo mientras le hablaba por teléfono a mi Madre a primeros de 2014: acababa de salir de la Universidad Pablo de Olavide sucio, venía de cambiarle una bañera por una placa de ducha a quien no podía permitírselo y paré a llamarla para contarle aquella ilusión de cambio. Ahora, toca volver, volver para trabajar por el proyecto que ilusionó a tantas, por el proyecto que hizo brotar lágrimas de alegría a quien siempre vi luchar, por nuestra tierra, nuestra cultura y nuestro pueblo. Ahora, toca volver a construir desde el amor incondicional y el altruismo político.

Ahora toca volver para que broten esas lágrimas de ilusión de quienes siempre les ha tocado perder.